Por qué los teletrabajadores necesitan una IP fija
Muchas empresas solo permiten acceder a los sistemas internos desde direcciones IP aprobadas. Si trabajas desde casa, una cafetería o el extranjero, tu dirección cambia continuamente y tu acceso puede fallar.
Una VPN con IP dedicada te da una dirección que tu empleador o cliente puede aprobar una sola vez.
Qué obtienes
- Una dirección IP privada en el país que elijas, nunca compartida con otros clientes
- Conexión OpenVPN cifrada (SSL de 2048 bits), útil en wifi público
- Funciona en Windows, Mac, iPhone, Android y routers
- Sin límite de ancho de banda ni costes ocultos
- Soporte por correo y chat en vivo
A quién ayuda
- Freelancers que trabajan con varios clientes y deben ser aprobados por cada uno
- Desarrolladores que acceden a servidores de pruebas, repositorios y bases de datos protegidos con lista de permitidos
- Personal de soporte, finanzas y administración que usa herramientas que solo aceptan IP conocidas
- Equipos remotos que viajan o se mudan de país
Cómo empezar
Elige tu país en la página de pedido y paga con PayPal. Configuramos tu dirección en unas 24 horas y te enviamos por correo el archivo de configuración y las instrucciones. Instala el cliente OpenVPN, importa el archivo y conéctate.
Preguntas frecuentes
¿Puedo conservar la dirección IP si viajo?
Sí. La dirección pertenece a tu cuenta y es la misma te conectes desde donde te conectes.
¿Ralentizará mi conexión?
No hay límite de ancho de banda, pero toda VPN añade algo de distancia. Elige un país cercano para la mejor velocidad.
¿Puede mi empleador aprobar la dirección IP?
Sí. Envíale la dirección y pídele que la añada a su lista de permitidos.
Consigue tu propia IP dedicada
Un único paquete sencillo: una dirección IP privada en el país que elijas, 30 $ al mes, sin límite de ancho de banda.